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Mexico

Class actions are now a reality in the Mexican legal system.  On August 30, 2011, a new federal class action law was published in the Official Gazette.  The law will take effect on March 1, 2012.  Under the law, class actions will be available for consumer and environmental claims.  Standing is granted to the Federal Consumer Protection Agency, Federal Environmental Protection Agency, national Commission for the Protection and Defense of Users of Financial Services, Federal Antitrust Authority, the common class representative of a class formed by a minimum of 30 members, civil not-for-profit associations whose purpose is to protect collective rights and interests at stake, and the Federal Attorney General.
 
The law envisions a mixed system under which class actions will be opt-out, if they involve diffuse rights (rights that belong to society and general and not to any individual in particular, such as the right to a clean environment), and opt-in if they involve collective rights (rights that belong to a group linked by a non-contractual relationship) and individual homogeneous rights (rights that belong to a group linked by a contractual relationship).  Notably, the opt-in period in the latter cases would extend up to 18 months following the final judgment or settlement.
 
A certification phase with familiar criteria such as commonality, adequate representation, class definition, and superiority, was introduced.  The defendant is given five days to oppose certification.  The trial court must rule within 10 days.  The parties have the right to appeal the trial court’s certification ruling.

While the law is scheduled to become effective in March 2012, a bill was recently introduced in the Federal Congress seeking to amend it by significantly expanding the scope and standing of the federal class action law.  The bill would expand the subject matter of class actions to include claims related to antitrust, economic rights, social and cultural rights, fundamental rights, the protection of public assets, and the efficiency and legitimacy of public authorities.  The bill would also give additional standing to indigenous groups, communal land owners, agrarian communities, labor unions, political parties, affected individuals with no minimum number requirement, social groups and others. 

In addition, two local initiatives are pending before the Mexico City legislature.  Both are pro-plaintiff bills that would provide for poor certification rules, allow the parties to opt-out at any time before the final ruling, and allow new class actions based on the same facts to be filed if new evidence is discovered after the final ruling.  The issue of whether these local initiatives would be preempted by the federal legislation is being debated.

Spanish Translation:

Las acciones colectivas son ya una realidad en el sistema legal Mexicano.  El 30 de Agosto del 2011, una nueva ley federal de acciones colectivas fue publicada en la Gaceta Oficial.  La ley entrará en vigor el 1 de Marzo del 2012.  Bajo la ley, se podrán iniciar acciones colectivas para reclamos en materia de consumo y ambiente.  La ley otorga legitimación activa a la Procuraduría Federal de Protección al Consumidor, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, la Comisión Federal de Competencia, el representante común de la colectividad conformada por al menos treinta miembros, asociaciones civiles sin fines de lucro cuyo objeto social sea la promoción o defensa de los derechos e intereses en la materia, y el Procurador General de la Republica.

La ley establece un sistema mixto bajo el cual acciones colectivas serán “opt-out,” si involucran derechos difusos (derechos que pertenecen a la sociedad en general y no a ningún individuo en particular, como el derecho a un ambiente sano), y “opt-in” si involucran derechos colectivos (derechos que pertenecen a un grupo unido por una relación no contractual) y derechos individuales homogéneos (derechos que pertenecen a un grupo unido por una relación contractual).  De especial importancia es el hecho de que el periodo para “opt-in” se extiende hasta por 18 meses después de la sentencia o conciliación.

Una etapa de certificación con criterios familiares como comonalidad, representación adecuada, definición de la clase, y superioridad, fue introducida.  El demandado tiene 5 días para oponerse a la certificación.  El juzgado debe decidir dentro de 10 días.  Las partes tienen el derecho de apelar la decisión del juzgado en cuanto a certificación.

A pesar de que la ley entrará en vigor en Marzo del 2012, un proyecto de ley fue recientemente presentado ante el Congreso Federal para modificar la ley expandiendo significativamente el ámbito y la legitimación de la ley de acciones colectivas.  El proyecto de ley expandiría las materias objeto de acciones colectivas para incluir reclamos relacionados a competencia, derechos económicos, sociales, culturales y humanos, la protección del patrimonio público, y la eficiencia y legitimidad de las autoridades públicas.  El proyecto también daría legitimación adicional a grupos aborígenes, propietarios de tierras comunales y agrarias, sindicatos, partidos políticos, individuos afectados sin un mínimo numero, grupos sociales y otros.

Asimismo, existen dos iniciativas locales ante el Congreso del Distrito Federal en la Ciudad de México.  Ambos son proyectos que favorecen a los actores en acciones colectivas, estableciendo deficientes normas de admisibilidad, permitiendo a las partes excluirse del proceso en cualquier momento hasta la sentencia, y permitiendo nuevas acciones colectivas basadas en los mismos hechos si nueva prueba es descubierta después de la sentencia.  Actualmente se está debatiendo si estas iniciativas locales invaden el ámbito legislativo federal.